El islamista rebelde al-Mahdi se declaró culpable ante la CPI de dirigir ataques intencionales contra monumentos históricos y edificios religiosos en Tombuctú, ciudad protegida por la UNESCO, al norte de Malí. Fue sentenciado a 9 años de prisión.
El actual gobernador y ex-ministro sudanés Ahmad Harun y el presunto líder de la milicia Janjaweed, aliada al gobierno, Ali Kushayb son buscados por la CPI por crímenes de guerra y lesa humanidad en Darfur, Sudán.
Al-Senussi, director de inteligencia militar bajo el régimen de Gaddafi, fue acusado de crímenes de lesa humanidad en 2011. Libia cuestionó la admisibilidad del caso y la CPI detuvo su extradición. Fue sentenciado a muerte por una corte Libia en 2015.
El ex-Ministro del Interior sudanés y representante presidencial especial en Darfur, Abdel Hussein es buscado por la CPI por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos durante un plan de contra-insurgencia contra grupos rebeldes en Darfur.
Comandante del grupo rebelde Movimiento Justicia e Igualdad en Darfur. Colaboró inicialmente con la Corte, hoy es buscado por la CPI por crímenes de guerra durante los ataques a la misión de paz de la Unión Africana en 2007.